Otro tipo de discapacidad.

Me llamo Jorge y tengo 43 años.

A los 27 años fui diagnosticado de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) de tipo comprobador o verificador, en grado extremo. He vivido, literalmente, 15 años en el infierno. Desde hace más o menos un año estoy mejor, no sé lo que sucederá de aquí en adelante.

Desde el punto de vista de la medicina actual, la salud mental se divide, en general, en estas tres ramas:

1.- Los trastornos de la ansiedad (TOC, etc.)
2.- La depresión.
3.- Las enfermedades mentales (esquizofrenia, etc.)

El TOC no es una enfermedad mental. Es un trastorno de la ansiedad.

¿Qué es la ansiedad? Es una emoción humana, como otras que tenemos. Reímos, lloramos, queremos, amamos, tenemos ansiedad, etc.

La ansiedad en sí misma no es ni tan siquiera una enfermedad, es una emoción que todas las personas tienen.

En algunos casos, la ansiedad se vuelve patológica, como es el caso del TOC.

El mecanismo que nos atrapa es el siguiente. Nos viene un pensamiento intrusivo a la mente. Todas las personas del mundo reciben este tipo de pensamientos a lo largo de su vida, todas sin excepción. La inmensa mayoría de este tipo de pensamientos son ignorados por la mente por carecer de lógica.

Pero, por lo que sea, algunas personas, sí les damos cierta credibilidad a esos pensamientos intrusivos:

"Y si resulta que estoy que estoy pensando... y si... si no hago esto o lo otro, voy a hacerle daño a alguien..."

"Y si resulta que yo sería capaz de hacer este daño a mi madre, a mi hijo..."

"Y si por mi culpa, al no hacer esto, o dejar de hacerlo, alguien querido por mí, por mi culpa repito, a ese ser querido le sucede algo horrible..."

Esos pensamientos que se nos quedan enganchados en la mente, se convierten en obsesiones. Las obsesiones son muy desagradables y producen, a su vez, una horrible sensación de malestar: ANSIEDAD. Para quitar esta ansiedad y, a la vez, hacer desaparecer la obsesión, hacemos un acto repetitivo: compulsión. Aunque en algunos tipos de TOC no hay compulsión.

Ese pensamiento que se convierte en obsesión, jamás, jamás, repito, jamás, se hará realidad por mucho que lo pensemos, por muchas vueltas que le demos en nuestra cabecita, NUNCA seremos capaces de llevar a cabo, a hacer realidad, ese pensamiento o esa obsesión.

Los dos tipos de TOC con actos repetitivos (compulsiones) más frecuentes son el de tipo lavador o contaminador y el verificador o comprobador.

También existen tipos de TOC que no tienen compulsiones.

Acudir a los profesionales de la salud a los primeros síntomas es FUNDAMENTAL, como ocurre en cualquier otra enfermedad. Por desgracia, los enfermos de TOC tardamos una media de 7 años en acudir por primera vez a un profesional de la salud (yo fui a los 2 años, ojalá hubiera ido al primer síntoma).

Esto no quiere decir que no haya remedio si no vas al primer síntoma, pero obviamente, la mejoría, la recuperación y la curación serán más rápidas, eficaces y sufrirás mucho menos.

Existen dos vías para los pacientes de TOC: la psicológica y la psiquiátrica.

La Psicología ofrece dos soluciones para el TOC: la EPR (Exposición y Prevención de Respuesta) y la terapia cognitiva conductual. Los psicólogos no son licenciados en medicina, por lo tanto, no pueden recetar nada.

La Psiquiatría es la otra vía de solución para el TOC. Los psiquiatras sí son licenciados en medicina, que después se han especializado en Psiquiatría. Ellos son los encargados de recetar los psicofármacos adecuados para el TOC.

Mi consejo personal es acudir a las dos vías, la psicológica y la psiquiátrica (medicación), a la vez, al mismo tiempo. Estos profesionales dirán cuánto tiempo hay que estar en tratamiento con cada uno de ellos.

El TOC afecta a más de 100 millones de personas en todo el mundo, no estamos solos. Y a esa cifra, hay que añadir otros "x" miles o millones de personas que tienen TOC y no lo saben.

Como en todas las enfermedades hay grados, niveles: leve, moderado, severo, extremo. No todos los pacientes de TOC están en el mismo nivel.

Desde 2007 tengo una discapacidad reconocida oficialmente, por sufrir de trastorno obsesivo-compulsivo. Mi discapacidad es crónica, para toda la vida.

En 2011 fui jubilado, para siempre, por esta enfermedad. Era funcionario de carrera. Ahora soy pensionista.

Un fuerte abrazo a todos.

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