necesito opiniones objetivas por favor

Tengo once años de casada, mi esposo es 3 años menor, tenemos una hija de 6 años, soy psicologa pero ante este problema me declaro incompetente...hace unos meses entre en su face y lei varias de sus conversaciones en las cuales enamora a por lo menos 4 mujeres, les dedica canciones, a una de ellas le dice que las circunstancias lo obligaron a casarse pero que ya no tiene nada conmigo, cosa que no es cierta y no hubo ninguna circunstancia que lo obligara fue una decision bien pensada.

al principio lo nego pero obviamente tuve estrategias para que me dijera la verdad, no es la primera vez que me entero que coquetea con mujeres, antes lo hizo con sus compañeras de trabajo pero nunca tuve pruebas, ahora el dice que solo es el coqueteo que nunca se ha acostado con nadie y me culpa a mi por mi falta de atenciones con el, porque soy poco cariñosa y me encierro en mi trabajo.

despues de todo decidimos continuar el dice que me ama que soy su vida que no quiere perderme que solo fue un juego que no me deja si yo no se lo pido porque quiere estar conmigo pero resulta que peleamos demasiado y siempre sale a flote el problema, casi no tenemos intimidad el no se relaciona con mis amistades ni me incluye en su circulo de amiagos y ahora dice que lo ahogo que quiero controlar su vida y que no le doy su espacio.

todo eso me confunde yo en realidad siento que en el no hay amor porque no me respeto pero no soy capaz de terminar la relacion porque lo amo pero no quiero vivir en esa incertidumbre y de verdad necesito escuchar diferentes opiniones al respecto para poder tener una vision mas objetiva y tomar mejores decisiones

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leelo esta bien...

Cómo superar una infidelidad
Escrito por JOSÉ LUIS CANO GIL Psicoterapeuta y Escritor

http://www.superelainfidelidad.com/index.php?option=com_content&view=art...

Como superar la infidelidad

Toda infidelidad es el síntoma inequívoco de alguna anomalía previa, consciente o inconsciente, en la relación de pareja. Constituye, por ello, un verdadero detector de problemas amorosos ocultos y una oportunidad de concienciarlos y resolverlos, es decir, un punto de partida para mejorar la relación. De ahí que las infidelidades sólo destruyen las malas relaciones (demasiado débiles, o desgastadas, o neuróticas, etc.), pero refuerzan los lazos basados en el amor y la madurez psicológica.

No obstante, cuando una persona es engañada por su pareja, sufre inmediatamente tres heridas: 1) dolor por el abandono (celos); 2) humillación (narcisismo y autoestima heridos); 3) rabia (odio, rencor, deseos de venganza). La progresiva cicatrización de estas heridas exige vivenciar el siguiente proceso:

Expresar, desfogar las emociones ocasionadas (dolor, despecho, rabia) no sólo ante la propia pareja, sino también con otros familiares, amigos, etc., que acompañarán y compartirán el dolor de la persona y le darán ánimo y consejo.
La persona engañada y su pareja infiel deberán afrontar con coraje el suceso e investigarán conjuntamente por qué se ha producido, es decir, cuál fue el significado de la infidelidad: ¿una huida? ¿una sustitución? ¿un narcótico? ¿un castigo o venganza? ¿una muestra de soledad o desamor? ¿un síntoma de aburrimiento? Etc. Es indispensable responder a estas preguntas no sólo como parte del proceso curativo del engañado/a, sino también para prevenir futuras repeticiones de la infidelidad u otros síntomas indeseables.
Resolver a fondo, si se quiere y se puede, todos los problemas descubiertos (p. ej., falta de amistad, comunicación o edipo; aburrimiento, desconfianza, rencores ocultos, problemas sexuales, problemas con los hijos, problemas emocionales en alguno o ambos miembros de la pareja [narcisismo, depresión, ansiedad, agresividad, falta de autoestima, dependencia, posesividad, rigidez moral, etc.], u otros).

Si ambos miembros de la pareja se aman y son lo suficientemente lúcidos y valientes para recorrer juntos, con o sin ayuda profesional, todas estas etapas, las heridas del engañado y el sentimiento de culpa del infiel tenderán a desaparecer gradualmente, la confianza del primero regresará espontáneamente, y la calidad de la relación tenderá a ser incluso mejor que antes de la infidelidad. Si, por el contrario, estos procesos no se dan u ocurren muy defectuosamente, entonces el conflicto mutuo seguirá abierto durante mucho tiempo y podrá llevar incluso a la ruptura definitiva.

Naturalmente, la persona engañada puede optar desde el comienzo por el deseo de salvar el amor o por la separación. Pero cuando queda indefinidamente atrapada en un intenso amor-odio que la atormenta, paraliza y deteriora cada vez más la relación, entonces es muy aconsejable una psicoterapia.

El dolor que no cesa
Muchas personas, con frecuencia mujeres, sufren terriblemente por una antigua infidelidad de su pareja. Es un dolor agudo, interminable, que dura meses e incluso años después de dicha infidelidad, y que llena el corazón de estas personas de rabia, celos retrospectivos, inseguridad, desconfianza, resentimiento. Estos engañados/as quieren dejar de sufrir como sea, pero no pueden. Y se preguntan angustiados: "¿cómo lograrlo?".

La herida crónica de estos engañados/as reside claramente en su propio orgullo personal, en la autoestima, en lo más hondo del yo. Se trata de una herida infligida en la capa narcisista de la personalidad. Todos tenemos un estrato más o menos grande de ese narcisismo inconsciente; cuanto mayor es, más nos duele cualquier espina clavada en él. Ahora bien, ¿qué es el narcisismo?

El narcisismo es ese típico egocentrismo y egoísmo infantiles por el que los niños más pequeños dominan a veces exageradamente a los demás (comenzando por la madre), se aferran a lo suyo ("¡mío, mío, mío!"), pegan a otros niños, etc., y, cuando son reñidos o frustrados, escenifican grandes rabietas. Sólo más adelante, con el amor paciente de los padres, el niño descubre que, además de él mismo, las demás personas también necesitan respeto, comprensión y afecto, alcanzando así la fase amorosa. Pero ésta no borra la fase narcisista, sino que se superpone a ella como los anillos de crecimiento de un árbol, de modo que en cada persona el "grosor" de los respectivos anillos es diferente. Cuando predomina el anillo narcisista, la persona es especialmente egocéntrica y egoísta, con todas sus secuelas (vanidad, orgullo, exhibicionismo, dominio, rivalidad, celos, envidia, impaciencia, seducción, insensibilidad, frialdad emocional, etc.). Y siempre que se sienta frustrado o herido su dolor será particularmente agudo y rabioso: sufrirá el gran berrinche narcisista.

Volvemos así al tema de la infidelidad. El prolongado dolor del engañado constituye precisamente una gran pataleta infantil, proporcional al grado narcisista de su personalidad. El sujeto, más que abandonado, se siente ofendido, burlado, frustrado en su vanidad porque ejercía secretamente un dominio egocéntrico sobre su pareja, se creía "dueño" o "propietario" de ésta, la cual -ahora- se ha liberado inesperadamente y sin su "permiso" de él. Además, como el engañado siente a veces unos terribles deseos ocultos de infidelidad y, por otro lado, se cree "mejor" o "superior" al otro/a, no cesará de despreciarlo y agredirlo por envidia. La cual, para colmo, sopla continuamente al oído sin autoestima del ofendido: "Tú no vales lo suficiente, tu rival fue mejor, te quitó el poder, ojalá tú fueses como él, ojalá él estuviese muerto para que no te hiciera sombra". Y con todo esto el engañado odia y se atormenta sin descanso (y más aún cuando, por añadidura, sufre rasgos paranoides).

El despechado no "puede" perdonar -es decir, no quiere hacerlo-, porque necesita el odio para seguir sintiéndose importante y superior; para seguir conservando su ficticio "control" sobre las cosas. En realidad, éste fue siempre su afán básico -controlar a su pareja-, y su rencor inagotable es una prueba de que su amor nunca fue, después de todo, demasiado fuerte (los narcisistas no pueden amar, y en parte por eso mismo su pareja se alejó de ellos). Por eso, en fin, las mil súplicas y arrepentimientos del infiel, o incluso su definitivo regreso a casa, no consuelan, ni conmueven, ni apaciguan el rencor del narcisista ofendido (1).

¿Cómo curar esta herida? ¿Cómo salir de la trampa? Las personas más inmaduras nunca perdonarán, sino que elegirán el castigo, la venganza, la ruptura definitiva. Las más evolucionadas preferirán el amor recuperado (y la solución de los motivos que produjeron la infidelidad) a la humillación pasada, y alcanzarán pronto la paz. El problema se halla en las personas que sufren un dilema interior entre sus fuertes tendencias egocéntricas y sus igualmente fuertes disposiciones amorosas. ¿Qué hacer? ¿En qué dirección avanzar? En mi opinión, sólo en la medida que estas personas consigan elegir, resolver su dilema, ya sea tocando fondo en su dolor, ya sea mediante un crecimiento personal (a menudo con ayuda de una psicoterapia), podrán curar definitivamente su dolor.

ES UN ARTICULO Q ME ENCONTRE, ESPERO TE AYUDE EN ALGO.

yo tengo 33 años, tengo una relacion de tres años, me considero coqueto, a veces lo hago sin pensar, no es que no quiero a mi relacion, es mas que todo una fantasia de ser alguien q normalmente no soy, es como un escape a la monotonia, nadie es perfecto, y no quieras q el lo sea para ti, solo demuestrale q lo amas, enamoralo como es tus dias de noviazgo, salgan, disfruten...espero ayudarte en algo !!

Saludes, Romeo !