¿Se puede vivir con la cabeza libre de hombres?

Desde hace décadas, que nos vienen bombardeando y programando con métodos, frases, técnicas que nos quieren hacer creer que la felicidad está dentro de nosotras mismas… Libros, programas de televisión, revistas, internet, todo apunta a que tenemos que estar bien con nosotras mismas, y no poner la felicidad en otra persona, sobre todo, si esa persona es un hombre…. Pero yo me pregunto, ¿Podemos vivir y ser felices sin tener a un hombre en la cabeza?....

En la nueva teoría de la “Felicidad Autónoma”, hay dos puntos importantes a analizar… Con uno estoy totalmente de acuerdo… Con el otro, no tanto…

El primer punto es que “Solo podemos ser felices si estamos bien con nosotras mismas”... En eso, no solo estoy de acuerdo, sino que no creo que haya alguien que discuta este punto… Si no nos queremos a nosotras mismas, es imposible que nos quieran los demás, porque nosotras, nuestro interior, es el reflejo de lo que somos… Es lo que los demás ven… Es lo que los hombres ven…. Y una buena comprobación de este punto, es analizar lo que nos pasa con las “malas rachas”… Esos días en los que estamos mal y que obviamente, “todo” nos sale mal…

Podemos arrancar con un mal despertar, la aparición de un granito, o un mal humor sin razón…. Arrancamos mal la mañana, y el mundo se nos vuelve en nuestra contra… Salgo a la calle y llueve, a pesar del pronóstico de día soleado… Obviamente me mojo porque no llevé paraguas… Llego tarde al trabajo… Se me corta el internet y pierdo todo el trabajo de la mañana porque me olvidé de grabarlo… y así, los planetas se van alineando en nuestra contra… Porque si estamos mal, atraemos lo malo….

Pero no creo que sea por esa teoría de la atracción del libro de autoayuda… Simplemente, porque si estamos mal, vemos y tomamos todo mal y eso es una bola que crece y crece… Si me levanto de buen humor, el hecho que llueva y me moje, lo puedo a llegar a tomar como algo gracioso… Y puedo llegar al trabajo riéndome y mi jefe en lugar de retarme, se ríe de la forma en que cuento la situación…. Un mismo hecho, muchas veces, puede ser bueno o malo, dependiendo de cómo lo vemos y lo tomamos también, no?...

“Los demás ven lo que nosotros dejamos ver”… Si una mujer es insegura, entonces vamos a transmitir inseguridad… Los demás reciben esa inseguridad, que obviamente les provoca inseguridad… ¿Y qué nos van a devolver? ¿Qué nos van a retransmitir?.... Pues inseguridad… No es tan difícil, no??... Es hasta matemático el tema!.... Y así es en todo los ámbitos…

Yo no soy una mujer celosa y tengo la autoestima alta… Para mí, yo soy la mejor, y el sentir eso, hace que no tenga celos… Porque para mí, MI hombre no va a encontrar una mujer mejor que yo, simplemente porque no la hay… Y si me engaña con otra, eso lo pone en la categoría de “estúpido”, porque teniendo caviar en casa, se va a buscar mortadela afuera…Pensar así, ¿es vanidad???.... ¿es vivir fuera de la realidad?... Pues si vamos a quedarnos con lo literal de la frase, simplemente no llegamos al contenido y nos quedamos con la forma…. Pensar así es una “Actitud”… Obviamente que sé que no soy la mejor del mundo, pero la “actitud” de sentirnos LA MEJOR, es volver a la canción de La Trevi y sabernos “divinas y que todos nos miran”… y por supuesto, que eso no nos redime de cuidar al otro…. Porque si no regamos la plantita, el jazmín se va con la margarita también, vio?…

Lo cierto es que el hombre siente lo que nosotras sentimos por nosotras mismas… Yo veo a esas mujeres que están todo el tiempo dudando… “¿Me querés? ¿Estás seguro? Ella es más linda que yo, no? Vos me estás engañando, no?”… Uyyyyy, tantas dudas, tantos miedos… ¿Qué es lo que transmitimos?... Pues dudas y miedos… No hay nada peor que mostrarle al hombre (a cualquiera, solo que ahora estamos hablando de hombres), no hay nada peor que mostrar que somos inseguras, que tenemos dudas, que tenemos miedos… Porque eso mismo, lo van a absorber y nos lo van a retransmitir a nosotras…

¿Por qué les vamos a preguntar todo el tiempo si nos quieren.... Eso no se pregunta, porque es OBVIO… Y eso, tu hombre lo va a recibir y tomarlo como una seguridad… Eso que vos no le preguntas porque es tan obvio, con el tiempo, tu hombre te lo va a devolver… Porque tu seguridad en vos misma, en que obviamente te quiere porque sos la mejor, porque para él sos la mejor, porque te eligió… Eso va a hacer que te admire más, que no tenga que estar aguantando tus preguntitas inseguras una y otra vez… Y eso, va a hacer que con el tiempo, sienta él, la necesidad de decirte TE QUIERO, pero desde el corazón… Porque ahora el que tiene miedo a que no lo quieras, ES EL!... Porque como vos te querés, entonces él te va a querer también!...
Y no va a ser la respuesta automática a tus dudas tontas… “¿Me querés? ¿Estás seguro?”... Respuestas que obviamente tampoco te sirven porque nunca te queda claro si te dijo “Si si, te quiero”, como a los locos, o porque realmente lo siente… y claro, ¿Qué te va a decir?.. “No, no te quiero?”… Y no, no te va a decir eso, entonces esa respuesta termina generándote más dudas que certitudes… Conclusión: ¿Para qué dudamos y preguntamos tanto si las respuestas no nos van a traer más que más dudas?...

El hombre te ve como vos te ves… Eso es una realidad… Entonces aprendamos a vernos lindas, para que los demás nos vean lindas!... Aprendamos a vernos seguras, para que los demás nos vean seguras y nos transmitan seguridad!... Aprendamos a querernos para que los demás nos quieran!... Subite arriba de tu Autoestima, y hacé que el resto del mundo, se suba con vos!...
El segundo punto de la teoría de “La Felicidad Autónoma” es que la felicidad está adentro de nosotras y que tenemos que ser felices solas… Bueno, ahí no estoy muy de acuerdo… Primero, no recuerdo un momento de mi vida, donde estuve realmente sola… Es decir, sin alguien en la cabeza (o llámese corazón)… Puedo estar sola físicamente, pero siempre estuve con alguien en la cabeza… Sufriendo porque no lo puedo tener, o porque lo perdí… O gozándolo mientras lo tengo… O sufriéndolo mientras lo tengo… Uno, dos… pero SIEMPRE alguien en la cabeza tuve y tengo…

No imagino a una mujer con la cabeza/corazón en blanco!... Que tenemos que tener alta la autoestima, estoy de acuerdo… Que tenemos que querernos y sentirnos LA mejor para ser tratadas como LA mejor, también de acuerdo… ¿Pero no tener a alguien en la cabeza?... No sé, a mí no me pasó nunca… Y si no hay nadie pero nadie, me lo invento… Busco en el pasado, o en el futuro… Pero en alguien tengo que pensar!!! No?.... Como que pienso de aburrida, jajaja…. Y casualmente, ese “alguien” es el que nos ayuda a seguir alimentando nuestra autoestima…. Es el que nos da ganas de alimentarla en realidad… Si no tengo el incentivo externo, entonces, ¿Para qué soy la mejor?... ¿Para quién soy la mejor?... Yo creo que pretender que podemos ser felices “solas”, queda fuera de la esencia de la mujer… La mujer necesita dar porque necesita recibir… Y lo necesita desde el corazón, desde la cabeza, no tanto desde lo físico…

Y eso nos diferencia de los hombres… “Generalmente”, el hombre es más autónomo de la cabeza, del corazón; pero más dependiente de lo físico… Desde chicos, son los bebotes de mamá! Y eso se perpetúa en el tiempo… El hombre es más distante a nivel cerebral y sentimental, pero físicamente, es más dependiente… Un hombre puede estar con la cabeza vacía… Sin querer a ninguna mujer en especial, pero difícilmente pueda estar solo físicamente… Cuando tiene la cabeza/corazón vacío, es cuando sale a cazar, y va de una relación a otra… Algunos dicen que es la “etapa feliz” jaja… Pero lo cierto es que tienen una dependencia física con las mujeres, y no tanto psíquica…

La mujer en cambio, “generalmente”, tiene una dependencia psíquica y no tanto física… La mujer puede estar largos periodos sola físicamente, pero en cabeza/corazón, tiene a alguien seguro… Así que eso de que tenemos que ser felices “solas”, yo no lo veo muy viable… Lo que sí creo, es que tenemos que querernos y creernos “La Mejor”, porque así nos van a ver y tratar… Y para ser felices, completamente, necesitamos armonizar ese “alguien” que tenemos siempre en la cabeza/corazón, con la vida real…

Sin votos (todavía)